lunes, 2 de agosto de 2010

No me gustan las arañas...

Pero en los últimos días me han perseguido, algo traman.

Dos casos extremos:
Una araña grande y amarilla viajó de Cuernavaca a la Ciudad de México en el toldo de mi coche. Claro, seguro se escondió en algún hueco, pero fue en el toldo donde la vimos por última vez, ahí la catapultó mi mamá y me dijo "ahorita se cae mija" y se burlaba cuando yo decía algo alusivo a la araña permaneciendo en el coche cuando bajáramos.
Eso pasó ayer domingo y hoy lunes, en un larguísimo viaje rumbo a un velorio a Neza ¡apareció! e intentó meterse nuevamente, como si nada mi vecina la sacó del coche pero la aferrada araña se exhibió frente a nosotros en el parabrisas, en el cofre, en las ventanas laterales.
Nos atrincheramos, pero qué calor, qué largo viaje... ni modo. Cuando llegamos a nuestro destino mi valiente vecina la agarró con un papel y la puso en un árbol. Espero que le guste Neza y su árbol y que no haya saltado de vuelta a mi coche en un descuido.

El otro caso habla de mi sadismo, ni modo. Estaba enjuagando en el fregadero la bandeja donde pongo agua a mis perritas y en la parte de abajo apareció una arañita panzona y negra, fácil, la mojé hasta que se cayó al fregadero y seguí echando agua hasta que se hundió. Fui a dejar el agua y cuando volví ahí estaba de nuevo en el fregadero ¡no es posible! grité y la hundí de nuevo con más agua aún. Listo, al caño...
Para mi sorpresa volvió a emerger la pertinaz, aferrada y luchadora araña. Por supuesto que entonces la salvé, la llevé con mucho respeto y horror a las plantas del jardín. Espero que no me recuerde y un día de estos me muerda en venganza.

10 comentarios:

Centro la Milpa dijo...

Que interesante, espero que te dejen de perseguir.
Cuando yo estaba embarazada aparecían alacranes en mi casa, a menudo, pero sólo por esa época, no estoy sugiriendo nada, nomás cuento.
A mi lo que me da horror son las cucarachas y desde hace unos días he estado queriendo contarle a alguien algo que parece irrelevante pero ahora creo que encontré el lugar adecuado, acá en mi casa ya he visto varias cucarachas agonizantes, y me parece m uy extraño, si son de los bichos más resistentes, una incluso estaba sin cabeza pero aún seguía retorciéndose por mucho tiempo (yo no le quité la cabeza), ¿será señal de algo? ¿o sólo de que un vecino fumigó?

Mirak dijo...

jajajaja, supongo que sí, algún vecino habrá fumigado, pero qué rollo!!!
El otro día en casa de una amiga en Tepoz aparecieron miles de bichos: pequeños ratoncitos, más arañas, escarabajos, palomillas, de todo, normal para l campo, pero ella decía que nunca, en los días que llevaba ahí, habían salido tantos bichos!!
Tal vez resulta que soy la reina de los bichos y vienen a darme algún parte de guerra y no lo logran porque yo huyo... jajajajaja

Cristina Alvarado dijo...

Durante este último viaje a Orinda, hice migas con una araña café con amarillo y negro. Pequeñita la chica, pero algo imponente debido a sus colores. La araña en cuestión tuvo el empacho de hacer su nido justo debajo de la mesa del jardín y justo a la altura del lugar donde me gusta sentarme. Como la mesa es de esas de vidrio pues su compañía poco bienvenida estuvo allí dos meses. Canijo animal, me tuvo con el Jesús en la boca todo ese tiempo. Siempre he sentido atracción por estos bichos, al grado de haber rescatado y adoptado a una que otra durante distintos momentos en mi vida. Pero en esta ocasión resultó fascinante: me tocó ver cómo la araña pasaba por su cambio de piel. ¡La conocí adolescente! Allí sigue ella. Me imagino que en un par de meses me tocará verla desovar y poco después me tocará ver el río de arañitas alejarse del nido... a lo mejor después de almorzarse a su madre. No lo sé. Son unos bichos impresionantes, te digo.

doriam dijo...

Yo también tengo una historia de arañas, que me hizo pesnar si ellas tendrán algo de conciencia de querer cambiar de vivienda. Fuimos el fin de semana a la reserva de Santa Gertrudis Veracruz y cuando veníamos de regreso, en el parabrisas venía una araña, y sí podría yo decir con singular alegría y ese aferramiento del que hablas. Le pedí a Robert que parara la camioneta para bajarla y dejarla en su hábitat pero ella parecía no querer y Robert lo intentó varias veces, incluso la aventó porque se le subió al brazo y yo grité porque creí que podría caer encima de mí. No vimos en dónde cayó pero estábamos seguros de que se había quedado. Al llegar a la casa ya en Xalapa qué sopresa fue ver que venía en el compartimento enmedio de los dos asientos delanteros muy propia, muy dueña de sí misma. Era peludita como una mini tarántula y negra con rayitas azules. Bob la tomó con una taza de alumnio para mantener caliente las bebidas y la llevó a la hermosa barranca que está enfrente de nuestra casa de vegetación bien conservada y donde parece que nace la niebla.
Abrazos y amor mi querida Yaks

wastedcherry dijo...

Hola, qué gusto dar con tu ciberespacio, ¿sabes? a mi tampoco me gustan la arañas, me dan miedo, aun cuando, long ago, interpreté el papel de mujer araña, aunque ya no me quiero acordar porque eso me da mucho horror y algo de vergüenza.
Saludos.

Mirak dijo...

Oigan!! qué chido que pusieron sus historias con arañas, ahora me fascinan y horrorizan más.
Gracias Cris, Pec y Wastedcherry!!

L dijo...

No es una historia de arañas peludas, pero el otro día me pasó algo parecido a lo que te sucedió a tí. Era un día muy caluroso, ya te imaginarás 37° en Alemania es como un milagro-, y nos decidimos por ir a un lago hermoso como a 20 kilómetros de la casa. En medio de la ciudad y al mirar el retrovisor vi que junto al espejo había un grillo verde limón que se aferraba por no caer. Me dió un poco de lástima pensar en que por saltarín se había embarcado en un viaje sin regreso. Luego en la carretera y cuando íbamos como a 130 pensé, uy ahora sí que se cae. Total que después de estar varias horas en el lago y ya de regreso, el grillo seguía ahí! acurrucado. Al llegar a la casa lo dejamos en el camellón donde seguramente estaba su familia esperándolo... (Ok, es un poco cursi la historia), pero regresó! No queríamos que ese repitiera la historia de "rabbit proof fence". Saludos!

Mirak dijo...

Aaayyyy qué linda historia de grillito viajero!!!
Gracias por compartirla Lizette, te mando abrazos trasatlánticos

Liliana dijo...

¿Por qué las arañas atraviesan espacios cerrados en diagonal? Claro, no puedo extrapolar por dos experiencias que he tenido, pero cuando pienso en una araña dentro de casa no la imagino sigilosa por la cornisa o las esquinas sino que se pasean con mucha desvergüenza por el centro de los espacios o bien bajando en una cinta de su telaraña. Hace once años que me mude de casa de mis padres, alquilé un pequeño departamento acondicionado en una especie de bodega, era una sola estancia en la que estaba en un extremo una pequeña cocina, mi sala con todos los libreros y la mesa, la entrada y más allá con una pequeña elevación mi recámara y el baño. Una noche vi como una araña, que me pareció gigantesca, caminaba en diagonal de la cocinan al centro de mi estancia, la vi y avanzaba muy campante, cuando me di cuenta de que la luz que había prendido no la intimidaba agarre una escoba y le pequé muchas veces hasta que se deshizo, me arrepiento mucho de haberlo hecho. En ese momento no pensé en otra cosa. Volvió a ocurrir este fin de semana. Al abrir la puerta del baño, qué curioso, nuevamente vivo en un pequeño departamento de una sola estancia, y ahí estaba cruzando en diagonal el pequeño espacio del cuarto de baño. Tome el destapacaños y la atrapé, todavía se encuentra ahí hasta que me decida qué hacer con ella. Me dicen que no morira de hambre sino que se pondrá en un estado latente y en el momento que quite el obstáculo saldrá corriendo. Si tienen alguna recomendación los invito a ponerla en mi blog: http://lilianasuarezt.wordpress.com/ Medio gusto encontrarme con este blog y todas las anécdotas de esta entrada.

Mirak dijo...

Liliana; gracias por tu comentario, qué interesante historia, ahora que leo podríamos hacer una antología de experiencias con arañas!!
Te sugiero que salves a esa araña del baño, pon un papel bajo el destapacaños y llévala en esa trampa hacia la libertad, te lo va a agradecer y sus hermanas de especie seguro dirán ¡hey, esa Liliana es buena onda!
Saludos
K