viernes, 28 de mayo de 2010

Perro se muere

Pego este texto que podrá parecer de lo más chafa (es de esos que circulan en internet), pero va en honor al nombre del blog, a la cursilería que flote en el aire, a la filosofía de tocador y al exceso perroloveresco. Está un poco adaptado a lo nacional.


¿Te has preguntado por qué los perros viven menos que las personas?
He aquí la respuesta.



Siendo un veterinario, fui llamado para examinar a un Impostor Alemán de 10 años de edad llamado Chucho.
Los dueños del perro estaban muy apegados a Chucho y estaban esperando un milagro, pero examiné a Chucho y descubrí que estaba muriendo de cáncer...
Les dije a su familia que no podríamos hacer ya nada por él y me ofrecí para llevar cabo el procedimiento de eutanasia en su casa.
Hicimos los arreglos necesarios, los papás dijeron que sería buena idea que el niño de 6 años, observara el suceso, para aprender sobre la muerte.
Cuando le puse la inyección, rodearon a Chucho amorosamente, el niño se veía tranquilo, acariciaba al perro por última vez y yo me preguntaba si comprendía lo que estaba pasando. En unos cuantos minutos Cucho se quedó dormido para siempre.
El niño parecía aceptar la transición de Chucho sin ninguna dificultad o confusión.

Nos sentamos todos por un momento preguntándonos el porqué del lamentable hecho de que la vida de las mascotas sea más corta que la de los humanos. El niño, que había estado escuchando atentamente, dijo: ''¡yo sé porque!''
Sorprendidos, todos volteamos a mirarlo. Lo que dijo a continuación me maravilló, nunca he escuchado una explicación más reconfortante que ésta. Ese momento cambio mi forma de ver la vida.
Y dijo: "La gente viene al mundo para poder aprender cómo vivir una buena vida, como amar a los demás todo el tiempo y ser buenas personas, ¿verdad?, bueno, pues como los perros ya saben cómo hacer todo eso no tienen que quedarse por tanto tiempo como nosotros.''



Y ahora la moraleja lapidaria...
Si un perro fuera tu maestro, aprenderías cosas como:
Cuando tus seres queridos llegan a casa, siempre corre a saludarlos.
Nunca dejes pasar una oportunidad para ir a pasear.
Deja que la experiencia del aire fresco y del viento en tu cara sea de puro éxtasis.
Toma siestas.
Estírate antes de levantarte.
Corre, brinca y juega a diario.
Mejora tu atención y deja que la gente te toque.
Evita morder cuando un simple gruñido puede ser suficiente.
En días cálidos, recuéstate sobre tu espalda en el pasto.
Cuando haga mucho calor, toma mucha agua y recuéstate bajo la sombra de un árbol.
Cuando estés feliz, baila al rededor, y mueve todo tu cuerpo.
Deléitate en la alegría simple de una larga caminata.
Se leal.
Si lo que quieres está enterrado, escarba hasta que lo encuentres.
Cuando alguien tenga un mal día, quédate en silencio, siéntate cerca y
suavemente hazles sentir que estas ahí.

5 comentarios:

La Chili dijo...

Ah, me gustó.
Me asusté cuando vi el título, pensé que la Cata o la Ritz estaban en peligro, las recordamos mucho y también a Panch.

Rodrigo Solís dijo...

Excelente texto. Estoy de acuerdo. Mucho saben los perros. También he pensado que se hacen los tontos.

Mirak dijo...

Rot, saludos!! Jajaja, sí, se hacen los tontos y también caminan con tanta suficiencia que parece que van tarde a una cita.
Chili, gracias por recordar a mis bestias peludas.

† ★ Enedina Nava ★ † dijo...

awwwwwww!!!!! hermoso!!!casi me hace llorar!!!! gracias por compartirlo nenita, te envio mil besitos y un saludo preciosa......

Mirak dijo...

Gracias Enedina, qué bueno que te gustó.
Besos